Ahorrar puede ser divertido

Hay mucho que decir sobre el ahorro. En mi experiencia, no tiene por qué ser una cuestión de disciplina como la mayoría de personas lo ven. Ahorrar no debe implicar dejar de disfrutar la vida. Muy al contrario, puede mejorar la vida si lo hacemos correctamente.

Hace un tiempo adopté al minimalismo/esencialismo, me pareció una forma excelente de organizar mi espacio y enfocarme mejor en las cosas que son más importantes para mi. En lo que me da felicidad y me permite progresar. Para quienes no están familiarizados con el minimalismo y esencialismo,  uso esos dos términos de forma indistinta ya que son conceptos muy similares. El minimalismo es un estilo de vida en donde las personas que lo practican, se deshacen de las pertenencias que no están usando activamente. Esto involucra deshacernos de cosas acumuladas hasta que sobran sólamente las cosas que efectivamente aportan una utilidad a nuestra vida.

Me sentí mucho mejor después de organizar mis piezas, me di cuenta que cuando mi entorno está ordenado y organizado, me siento más cómodo. Además ahora me es más fácil encontrar a mis cosas, es más fácil limpiar. Y otro beneficio muy grande que encontré es que, es más fácil ahorrar!

Anteriormente me gustaba acumular todo tipo de cosas que pensé que utilizaría algún día. Quién no conoce esa sensación de satisfacción que comprar cosas te puede dar? A mí me gusta comprar de Amazon y todo el proceso que conlleva. Por ejemplo pasando horas leyendo reseñas hasta que encuentro el mejor producto para mi necesidad. Pero realmente es siempre una necesidad? En mi caso, me di cuenta que no. Muchas veces compraba cosas que no necesitaba realmente. Al recibir la mercancía se quedaba en mi mesa y eventualmente terminaba en algún armario. O usaba unas cuantas veces, luego ya me aburría.

El minimalismo me forzó a organizar todas mis cosas y ahí es donde encontré cosas que habían estado fuera de mi alcanze y que podía usar (irónicamente). Me ayudó a utilizar las cosas que podía usar, y deshacerme de las cosas que no tenían uso. En vez de desechar las cosas que no usaba, podía venderlas o donarlas. Lo importante es que ahora mi espacio está organizado, encuentro todo rápidamente, puedo limpiar mi casa con más facilidad, tengo más espacio útil para entrenar, etc. Y perdí más ganas de comprar compulsivamente cosas de Amazon!

Otra cosa que me ayudó ahorrar es el mindfulness. Desde que practico meditación a diario noté que en muchos aspectos hago mis decisiones de forma más consciente. Ya casi nunca siento esa necesidad de hacer algo sólo por ansiedad. Comprar por ansiedad puede ser un problema.

Disminuir a nuestros costos innecesarios es una de las mejores formas de aumentar a nuestro ingreso. Es irónico que tanto pensamos en aumentar a nuestro ingreso, cuando muchas veces lo más fácil sería deshacernos de los costos que ni nos dan felicidad a largo plazo.


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